Esto no te lo puedes perder: 11 habitaciones de ensueño

El HOtel Antiguo Convento data de 1674.

Algo tiene el agua cuando la bendicen y algo esconden las paredes de este lugar –un antiguo convento de carmelistas descalzas que data de 1674- cuando ha sido elegido ‘Mejor Hotel de Eventos Corporativos de Europa’ y cuenta con las recomendaciones de la prestigiosa Johansens Condé Nast;
además de ser miembro de ‘Luxury Lifestyle Hotels & Resorts’ y pertenecer al Madrid Convention Bureauy.

El hotel Antiguo Convento de Boadilla está enclavado en un bosque de encinas, a tan sólo 20 minutos del aeropuerto de Madrid – Barajas y a una distancia de 15 kilómetros del centro de Madrid, en un entorno privilegiado que ensalza aún más las carctarísticas del histórico edifcio. Si quieres realizar un viaje en el tiempo con todas las
comodidades de la actualidad, este es tu espacio.

Cada una de las estancias tiene personalidad propia, tratando de emular el ambiente de la época en la que se proyectó el convento: camas con dosel, arcones de época, telas de exquisito tejido, vigas de madera y, sobre todo, ese halo de calma que se respira y aísla al visitante sumergiéndolo en otro tiempo…

La singularidad junto a la belleza natural y arquitectónica del hotel lo han convertido en un referente para la celebración de eventos de todo tipo: sociales y corporativos. El mimo con el cuidan los detalles, su exquisita gastronomía y la profesionalidad y versatilidad lo convierten en un referente.


Y PARA COMER Y DISFRUTAR DE LA GASTRONOMÍA

Espacio 33 lugar perfecto para celebrar tus reuniones de trabajo, sorprender a tus clientes o presentar tus productos, en el skyline de Madrid, Torre Espacio.

La hostería, en las antiguas dependencias del servicio del convento. Ofrece una cocina tradicional mediterránea con una impronta internacional y creativa y una de las mejores bodegas de Madrid.

El Mirador del Thyssen los deliciosos platos están inspirados en algunos de los cuadros más representativos de la colección permanente de la baronesa Thyssen.

• El Gastrobar a pie de museo, se pueden degustar pequeñas delicias adaptadas al visitante que dispone de poco tiempo.

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